Autobiografía Intelectual
M afalda. Todo comenzó a una edad muy temprana, probablemente en mis primeros años de la primaria. Me levantaba temprano los fines de semana y silenciosamente –me gustaría creer- caminaba de puntillas hasta el librero que se encontraba cerca de mi habitación, sacaba el pesado libro de Toda Mafalda, que para esa edad, me parecía formidable el hecho de cargar semejante obra sin despertar a toda mi familia. Era muy emocionante abrir el tomo en una página al azar y leer desde allí, para después de un rato volver a hacer lo mismo. En ese entonces, las tiras solo me entretenían y no comprendía el gran mensaje político, aun así, fue una gran manera de hacer que comenzara a mostrar interés por la lectura. Mi papá es una gran admirador de Mafalda. Él comenzó a leerlas desde antes de que yo naciera, allí creció su amor por ella. Gracias a él y a sus tiras, empecé a mostrar interés por la lectura, pero antes que nada, me gustaba más ver los dibujos y la forma de ser de cad...